México: uno de los países más peligrosos para el periodismo


En 17 años han matado a 126 periodistas en México y hace exactamente un mes fue asesinado Javier Valdez, un periodista valiente que supo combinar la cobertura del narcotráfico con una amplia sonrisa.

Valdez, murió en una tierra marcada por la violencia de los carteles del narcotráfico, Sinaloa, territorio del Chapo Guzmán, quien fue extraditado a los Estados Unidos, este periodista publicó ocho libros, el último fue el año pasado y se titula ‘Narcoperiodismo, la prensa en medio del crimen y la denuncia’

Durante el ejercicio periodístico, Valdez siempre denunciaba tajantemente “Yo siento que el narco sometió al Gobierno, sometió a los empresarios y está sometiendo a los periodistas. Quiere ese silencio cómplice, no quiere que se le mencione”.

Este periodista fue solidario con sus colegas pues al enterarse de la muerte de una de sus colegas el 23 de marzo de 2017, posteo en su red social twitter “A Miroslava la mataron por lengua larga. Que nos maten a todos, si esa es la condena de muerte por reportear este infierno”.

Valdez fue el periodista número 36 asesinado durante el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto y con su muerte el gremio de ese país levantó la voz aún más fuerte para cuestionar a un Estado ausente.

Las cifras de muerte son escalofriantes, al igual que los altos niveles de impunidad que existen sobre los crímenes contra los reporteros de México. Los periodistas del país latinoamericano se sienten acorralados.

“No puedo dejar de sentirme preocupado por saber quién puede ser el siguiente periodista o reportera asesinado. Estamos solos. Quienes operan los gobiernos y los narcos parecen ser los mismos”, expresó Daniel Lizárraga, reportero de investigación de una iniciativa independiente, Mexicanos contra la Corrupción.

A través de la declaración de guerra contra el narcotráfico que comenzó en el gobierno del presidente Felipe Calderón y continuó en el de Enrique Peña Nieto, que declaró la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México el número de asesinatos y agresiones contra periodistas se triplicó en el país.

Solo en el 2016, México fue el tercer país con el número más elevado de muertes de periodistas en el mundo, superado únicamente por Siria y Afganistán, con 11 asesinatos, según Reporteros Sin Fronteras y el Comité de Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés). Mientras que Veracruz, Oaxaca, Chihuahua, Tamaulipas y Guerrero en México son los lugares donde han asesinado al mayor número de comunicadores.

Todos estos asesinatos e impunidades colocan a México como uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo, oficio que se desarrolla en medio de la corrupción que aqueja a los gobiernos.