“Estoy vivo de milagro”, dice un afectado por atentado en Colombia


“Estoy vivo de milagro” dijo Andrés Bermúdez, que estaba en el segundo piso del Centro Comercial donde estalló la bomba en Bogotá, justo cuando iba a pagar unas facturas.

“Cuando bajaba” dijo Bermúdez “estalló algo en el segundo piso. Me invadió el pánico, me puse nervioso y pensé que hasta aquí llegué yo”, relató el hombre a las afueras del Centro Comercial Andino, blanco del segundo ataque con explosivos en lo que va del año en la capital colombiana.

Entonces vió a dos personas heridas, gente llorando de pánico. Inmediatamente la gente empezó a bajar, mientras policías, ambulancias y bomberos llegaban al exclusivo paseo de compras, ubicado en la princial zona de bares, discotecas y restaurantes de Bogotá conocido como “La Zona Rosa”.

Otro testigo que no quiso dar su nombre describió las escenas que presenció justo después del estallido: “El piso tembló, y de inmediato comenzó a salir un humo denso, bastante negro y un olor fuerte a caucho. La gente empezó a correr por la explosión que se escuchó, empezaron a correr para todos lados”, dijo.

Este es el segundo atentado de gravedad este año en la capital colombiana. El 19 de febrero, una explosión cerca de la Plaza de Toros dejó un policía muerto, y otros 23 uniformados y dos civiles heridos, en un hecho que el ELN se atribuyó.

“Yo estaba en el segundo piso. De pronto sonó un bum muy fuerte y de ahí de ese piso empezaron a salir personas con ceniza, como con tierra en el cuerpo”, relató Milena Cárcenas, empleada de una de las tiendas.

Tras la explosión, los locales fueron cerrados y los clientes evacuados.

Colombia, que implementa un histórico acuerdo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y negocia la paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), busca dejar atrás medio siglo de conflicto armado, que ha dejado 260.000 muertos, 60.000 desaparecidos y 7,1 millones de desplazados.