El papa Francisco abre proceso para la canonización de Juan Pablo I


El papa Francisco estudia la posibilidad de reconocer las virtudes heroicas del papa Juan Pablo I quien fue pontífice durante 33 días en 1978.

Así lo informó la Santa Sede en un comunicado, el cual cita que el Santo Padre, ha aprobado las virtudes de Juan Pablo I, durante una audiencia que mantuvo con el prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, el cardenal Angelo Amato.

Albino Luciani nació el 17 de octubre de 1912 en el municipio de Forno di Canale, actualmente llamado Canale d’Agordo, en la provincia de Belluno, en el Véneto. Fue elegido pontífice sucesor de Pablo VI, fallecido el 6 de agosto, el 26 de agosto de 1978, en el segundo día del cónclave, y optó por el nombre de Juan Pablo I, una combinación de los nombres de sus dos antecesores, Pablo VI y Juan XXIII.

Juan Pablo I, falleció el 28 de septiembre con lo que estuvo al frente de la Iglesia Católica solo durante 33 días, protagonizando el papado más breve del siglo XX y uno de los más cortos de la historia.

Fue ordenado sacerdote el 7 de julio de 1935 en la iglesia de San Pedro de Belluno y dos días después fue nombrado vicario cooperante en su pueblo natal.

En diciembre de ese año fue trasladado a Agordo, donde dio clases de religión en el Instituto Técnico Minero, mientras que en julio de 1937 fue nombrado vicerrector del Seminario Gregoriano di Belluno.

Durante su trayectoria como sacerdote de la iglesia católica ocupo rangos como obispo, Patriarca de Venecia, vicepresidente de la Conferencia Episcopal Italiana y cardenal.

 

La vaticanista Stefania Falasca, vicepostuladora de la causa de canonización de Juan Pablo I, publicó un libro, “Papa Luciani. Crónica de una muerte“, en el que desmiente la tesis sobre una posible conspiración en el Vaticano que llevó a su muerte y justifica que falleció por causas naturales.

Cabe destacar, que en la Iglesia católica, para que una persona pueda ser canonizado es necesario seguir varias etapas: la primera de ellas es el reconocimiento por parte del pontífice de sus virtudes heroicas, con el que pasa a ser considerado “Venerable Siervo de Dios”.

Después, el venerable puede ser beatificado cuando se certifique que se ha producido un milagro debido a su intercesión y canonizado (declarado santo) cuando se haya producido un segundo milagro, que tiene que ocurrir después de ser proclamado beato.