La NASA mostró pruebas en recuperación de la capa de ozono


La NASA presentó datos en los que se muestran una reducción significativa en los niveles de clorofluorocarbonos (CFC). El ozono actúa como un elemento esencial en la atmósfera ante las radiaciones ultravioletas dañinas para humanos y plantas.

Se espera que para el año 2070 el agujero de la capa se haya recuperado hasta niveles de los años 1980.

Fuentes de la agencia aeroespacial de Estados Unidos anunciaron que por primera vez, gracias a instrumentos diseñados por la NASA a bordo del satélite Aura, un grupo de científicos ha podido obtener “pruebas directas” de la recuperación de la capa de ozono.

Los datos obtenidos durante la observación muestran una reducción significativa en los niveles de CFC, lo que habría provocado una reducción de cerca del 20 % en el deterioro de la capa de ozono. “Hemos podido ver claramente que el cloro de los CFC se está reduciendo en el agujero de la capa de ozono, y que la pérdida de ozono se está frenando por ello”, declaró Susan Strahan, responsable del proyecto y científica atmosférica de la NASA en el Centro Goddard de Vuelo Especial de Greenbelt (Maryland).

Asimismo, la NASA destacó que el tamaño del agujero en septiembre había sido el más pequeño desde 1988, con una extensión máxima de 19,6 millones de kilómetros cuadrados.

Hace treinta años, la importancia de la capa de ozono llevó a que la comunidad internacional firmara el Protocolo de Montreal sobre las Sustancias Dañinas para la Capa de Ozono con objeto de regular este tipo de compuestos. Se espera que para el año 2070 el agujero haya recuperado los niveles de 1980, ya que se prevé que los clorofluorocarbonos continúen decreciendo.

El ozono actúa como un elemento esencial en la atmósfera, una capa protectora natural a altas altitudes ante las radiaciones ultravioletas dañinas para los humanos y las plantas.